Tecnología
Esto es lo que debe tener en cuenta si está pensando en comprar un electrodoméstico de segunda mano
Comprar un electrodoméstico de segunda mano puede ser una opción económica, pero requiere analizar ciertas precauciones.

28 de abr de 2025, 10:54 p. m.
Actualizado el 28 de abr de 2025, 11:14 p. m.
28 de abr de 2025, 10:54 p. m.
Actualizado el 28 de abr de 2025, 11:14 p. m.
Adquirir electrodomésticos de segunda mano puede resultar una opción atractiva para quienes buscan reducir gastos. No obstante, antes de realizar este tipo de compra, es fundamental tomar diversas precauciones para asegurar que la inversión sea efectiva y no derive en un gasto innecesario o en una eventual decepción.
1. Estado general del electrodoméstico
El primer aspecto a considerar al evaluar un electrodoméstico usado es su estado físico. Es crucial examinar si presenta daños visibles en su carcasa, como abolladuras, grietas o piezas rotas. Asimismo, se debe comprobar que las conexiones y cables estén en buen estado, sin signos de desgaste o posibles cortocircuitos.

2. Funcionalidad y pruebas de uso
En la medida de lo posible, es recomendable probar el aparato antes de concretar la compra. Para electrodomésticos como lavadoras, hornos o microondas, es fundamental realizar una prueba completa de funcionamiento para asegurarse de que encienden y operan correctamente, ya sea calentando, enfriando o realizando la función para la cual fueron diseñados.
3. Edad y durabilidad del modelo
Los electrodomésticos más antiguos tienden a ser menos eficientes desde el punto de vista energético, lo que puede traducirse en un mayor consumo de electricidad y un impacto ambiental más alto. En contraste, los modelos más recientes suelen estar equipados con tecnologías y características mejoradas, lo que podría justificar el pago adicional por un producto de segunda mano de última generación.
4. Precio comparado con uno nuevo
El precio de un electrodoméstico usado debe ser significativamente inferior al de uno nuevo, considerando factores como el tiempo de uso, el desgaste y la depreciación. Si la diferencia de precio no es sustancial, podría ser más conveniente optar por un modelo nuevo, el cual generalmente viene con garantía y mejor eficiencia energética.

5. Fuente de compra
Las tiendas especializadas en electrodomésticos reacondicionados o de segunda mano son, por lo general, una opción más confiable que las compras entre particulares. Estos establecimientos suelen realizar una revisión exhaustiva del estado de los aparatos y a menudo ofrecen garantías o servicios postventa.
Sin embargo, si la compra se realiza a través de plataformas en línea o en mercados de segunda mano, se debe ejercer una mayor cautela y asegurarse de que el vendedor sea confiable.
Adquirir un electrodoméstico de segunda mano puede representar una excelente alternativa económica, pero para que sea una inversión a largo plazo, es fundamental evaluar diversos factores. Al considerar estos aspectos, los consumidores pueden tomar decisiones más informadas y evitar sorpresas desagradables.
*Este artículo fue creado con ayuda de una inteligencia artificial que utiliza machine learning para producir texto similar al humano, y curado por un periodista especializado de El País.
Comunicadora social y periodista de la Fundación Universitaria Los Libertadores. Ha trabajado en Caracol Radio (1 año) y en SEMANA desde 2023, desempeñando roles de productora, redactora y periodista de tecnología.